lunes, 22 de agosto de 2016

RESEÑA: Primer Libro de Lankhmar - Fafhrd y el Ratonero Gris

Comenzamos las reseñas de este blog con los que quizá sean dos de mis personajes favoritos del género fantástico. Vale, me estoy adelantando. Mejor empezar por el principio.

Era yo un jovenzuelo sin demasiada idea en esto de la fantasía (más o menos como ahora, para qué vamos a mentir), ávido de nuevas y prometedoras lecturas.
No tardé en encontrar una lista larguísima de novelas destacadas dentro de este género (la cual os dejo aquí). Dentro de esta sucesión de autores y títulos de obras, hubo una que llamó poderosamente mi atención: prometía peligro, espadachines, magos, demonios, reinos decadentes y aventuras sin fin.

Se trataba de una serie de relatos que comenzaron a ser escritos allá por los 40 por un tal Fritz Leiber, del cual nunca había oído hablar, pero a quien se le atribuía la creación del término de Espada y Brujería: héroes que superan mil y un obstáculos, se enfrentan a seres monstruosos y consiguen un botín considerable. Nada de dilemas morales, reflexiones profundas o personajes matizados: aventura pura y dura, duelos y camaradería.

¿Demasiado simple quizás? Posiblemente. Pero la promesa de la sinopsis del "Primer Libro de Lankhmar" se había quedado grabada en mi memoria y algunos meses después no pude resistir la tentación. Y aquí me tenéis ahora, haciendo una reseña.



Primer Libro de Lankhmar 


Pensad el el clásico héroe de fantasía. Un joven tocado por los hados con un brillante futuro lejos de su diminuto pueblo, un caballero radiante que despacha hordas de malvados con su espada bendecida, un mago regio pero bondadoso, un guerrero salvaje pero de corazón puro... Bien, pues Fafhrd y el Ratonero Gris son algo más retorcidos.

Fafhrd (pronúnciese Faferd), imponente norteño de dos metros de altura, eterno extranjero allá donde va, fue en sus orígenes un joven inseguro con una sensibilidad artística poco común entre sus congéneres bárbaros. Tras ciertos acontecimientos que no revelaré, huye de su hogar y acaba en la metrópolis de Lankhmar realizando empresas de dudosa legalidad. Fafhrd es un tipo enorme que da miedo, romántico en el fondo, sí, pero que no duda en resolver sus problemas echando mano de su descomunal acero.

El Ratonero Gris es un hombrecillo cínico y siniestro con el que no te gustaría encontrarte en un callejón poco transitado. Comenzó como aprendiz de hechicero que acabó coqueteando tanto con la magia blanca como con la negra: no era un mago luminoso ni oscuro sino simplemente... gris.
Tras renegar de los conjuros (lo cual no quiere decir que no los emplee cuando se ve en un apuro) se asienta en Lankhmar donde ejerce como espadachín o ladrón. En esta ciudad, el Ratonero conocerá a Fafhrd de una manera sangrienta y peculiar, un adelanto de las aventuras que estos dos pícaros vivirán en sus periplos por el exótico mundo de Nehwon.


Magos, asesinos, fantasmas... Otra cosa no, pero enemigos nunca faltan en las historias de Leiber.

Éstos forman una curiosa pareja, alejada de los tópicos y los personajes protagonistas arquetípicos: ambos son irónicos y sólo buscan el beneficio propio en todas sus formas: ya sean monedas, bebida o mujeres. Su fama como espadachines y aventureros hará que muchos poderosos acaben requiriendo de sus servicios. Y no sólo reyes y gente de dinero; las acciones de estos personajes acabarán atrayendo a toda una suerte de deidades y seres sobrenaturales. 
Ratonero y Fafhrd acaban siendo, por ejemplo, los protegidos de dos curiosas entidades: Sheelba de la Cara sin Ojos y  Ningauble de los Siete Ojos, los cuales proporcionarán a los espadachines algunas de sus más curiosas y divertidas misiones.

El mundo de Nehwon es finalmente un enorme tablero de rol (de hecho ésa fue la principal motivación de Leiber al escribir estas historias, una ambientación para este tipo de juegos) en el que el bárbaro y el hombrecillo gris sólo son puro entretenimiento para los dioses y demonios que tiran los dados por ellos... Pero, en el fondo, son unas piezas muy queridas.

De este modo, el Primer Libro de Lankhmar es una recopilación de relatos que suelen seguir una estructura similar: Fafhrd y Ratonero se encuentran en un lugar X (ya sea la ciudad de Lankhmar o cualquier otro rincón del mundo de Nehwon), se les presenta una complicación y acaban dándose de leches contra algún oponente, ya sea humano, demonio o entidad lovecraftiana (las cuales abundan mucho en los relatos de Leiber como buen admirador del maestro de Providence que era). Tras esto pueden o no conseguir un botín que no tardarán en perder o dilapidar. Y vuelta a la siguiente aventura.



Un día normal en la rutina de Fafhrd y Ratonero

Puede parecer una estructura simple en exceso... Y a menudo lo es, para qué nos vamos a engañar. Pero si esto no fuera más que una sucesión de monstruos y espadazos no os estaría hablando ahora.

Leiber admitió que su mundo obedecía a sus necesidades. Que lo manipulaba según le convenía de un relato para otro, que no tenía mapas hechos desde el principio, apenas una leve disposición del mar y el territorio. Las reglas de la magia son prácticamente nulas. Pero precisamente aquí no importa.

Los relatos de Fafhrd y Ratonero no tienen como finalidad ser profundos, mostrar un mundo y unas culturas trabajadas hasta el último detalle o presentar enrevesadas traiciones y conjuras.

Estas aventuras son una excusa para llevarte a escenarios imposibles y maravillosos. Para que por un momento te olvides de todo lo demás y disfrutes como un enano, despreocupado, porque aunque sabes lo que posiblemente ocurrirá quieres seguir leyendo, maravillándote... disfrutando.
Sí, este libro está escrito para que te lo pases bien leyendo. Para asombrarte con los seres y parajes de Nehwon, reír con la socarronería de Fafhrd y Ratonero, regalarte la imaginación con los duelos y peripecias... 

No encontrarás una historia novedosa, desde luego. Pero esto no es sinónimo de mala calidad en absoluto. La prosa de Leiber es digna de leer. Crea una atmósfera única y envolvente como nadie, ahí radica su punto fuerte.
Lankhmar, por ejemplo, tiene un mimo y un detalle espectacular. La Ciudad de los ciento cuarenta mil humos, la toga negra y la espada. Ciudad de tabernas, lupanares, calles retorcidas y templos de dioses nuevos y antiguos. Sede de gremios de asesinos, mendigos y ladrones. Sin ley, oscura, decadente... pero viva.



Mapa de Lankhmar. Sólo hay que echarle un ojo a los nombres de las calles para hacerse una idea de la naturaleza de la urbe: Callejón del asesinato (de un único sentido, por supuesto), Plaza de las Delicias Oscuras, Nido de las Ratas... Un destino turístico para toda la familia.

Fafhrd y Ratonero tampoco son la panacea en cuanto a personajes fantásticos se refiere, seamos francos. Sus metas son realistas pero simples. Son inteligentes luchadores pero tampoco hacen gala de una profundidad especial. 

Por muy libres que ellos se consideren son como los dos esbirros patanes de una película mala, algo más despiertos y con probabilidad de éxito, pero esbirros al fin y al cabo. Y, sin embargo... Se les coge mucho cariño. Son más partidarios de zanjar los problemas con un par de tajos que de expresar sus sentimientos, pero más de una vez y más de dos sorprenden al lector con reflexiones realmente interesantes.

Más que los personajes en sí lo verdaderamente especial es la amistad entre ambos. Es verdadera camaradería que prevalece, con las discusiones y rencillas propias de las amistades que siempre acaban superándose.



Una amistad que se sella luchando contra demonios y no-muertos dura para toda la vida.


Y lo mejor de todo es que aún hoy son disfrutables. Es como volver a la infancia con historias sin pretensiones pero que entretienen, sin caer en el tedio de la repetición. Leer a Leiber es sinónimo de disfrutar, deseoso de que aparezca un nuevo y original oponente al que vencer.

Aunque Fafhrd y el Ratonero Gris son bastante desconocidos en estas tierras, son figuras fundamentales en la fantasía. Leiber llevó las aventuras y emociones de Conan a un terreno más realista con personajes creíbles. Sin duda, un punto de inflexión que marcaría la fantasía oscura y sangrienta a la que Martin o Abercrombie nos tienen acostumbrados hoy en día.

Y no sólo ellos. En El Color de la Magia, de Terry Pratchett, primera entrega del famoso ciclo del Mundodisco, el primer diálogo es entre Bravd el Ejeño y la Comadreja, que miran como Ankh-Morpork (ese nombre me recuerda a algo...) arde. ¡Hasta tienen un cameo en The Elder Scrolls V: Skyrim! Y estos son sólo algunos ejemplos.



El Ratonero Gris en el Bazar de lo Extraño

El volumen del Primer Libro de Lankhmar recopila cuatro libros de relatos publicados en su origen de forma individual (a España fueron traídos por la desaparecida editorial Martínez Roca). Éstos son: Espadas y Nigromantes, Espadas contra la Muerte, Espadas en la Niebla y Espadas contra la Magia.

La edición de Gigamesh está muy cuidada y presenta una nueva y más moderna traducción. Aunque el precio puede parecer algo prohibitivo (casi 30 euros) es un volumen enooorme y tenerlo en físico es una verdadera delicia.

Todavía no sabemos nada del segundo volumen (este Primer Libro de Lankhmar fue publicado en 2013) el cual contendrá las aventuras restantes de los dos personajes de Leiber. 

Crucemos los dedos para que no demoren su publicación mucho más, aunque sólo sea por poseer las dos piezas de la espectacular ilustración doble del todopoderoso Corominas:





No puedo terminar de hablar de Fafhrd y el Ratonero Gris sin recomendar su adaptación al cómic escrita por Howard Chaykin y dibujada por Mike Mignola (al que según el propio Corominas, homenajea en la ilustración de arriba).
Las historias de Leiber parecen haber sido escritas para ser dibujadas por el creador del famoso Hellboy: escenarios fantásticos llenos de telarñas y frascos de pociones burbujeantes, duelos de espadas y criaturas bizarras.

Tanto si habéis leído algo de Lankhmar como si dudáis de si os gustará, el cómic publicado por Norma Editorial es una buena opción para iniciarse en las andanzas de estos dos peculiares aventureros.

La adaptación de Chaykin y Mignola incluye las siguientes historias (que también se encuentran en el volumen de Gigamesh): Infortunio en Lankhmar, La Maldición Circular, La Torre de los Aullidos, El Precio de Aliviar el Dolor, El Bazar de lo Extraño, Vacas Flacas en Lankhmar y Cuando el Rey del Mar se Ausenta...

Os dejo algunas viñetas:











¿Habéis sentido la llamada de la aventura? ¿Todavía tenéis excusa para no perderos por las traicioneras calles de Lankhmar?





Y no podría terminar esta primera reseña sin agradecer la idea del Blog al señor Nick (@Nickonero4). Espero que disfrutes de las aventuras de Fafhrd y Ratonero tanto como yo ^^


¡Gracias a todos por leerme y prósperas lecturas!

6 comentarios:

  1. Básicamente me suena a Gotrek y Felix pero en plan cazarecompensas/vendidos y sin el enano. Buen comienzo. Craa

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    1. No he leído a Gotrek y Felix, pero me parecen que ambas parejas tienen mucho en común. Quizás aquí con el formato del relato corto son algo diferentes.
      ¡Gracias por pasarte y comentar!

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  2. Enhorabuena por la iniciativa. Ojalá que dure :)

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    1. ¡A ti por leerlo y dejar un comentario! Esperemos que así sea, hay muchos libros que me gustaría reseñar :D

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  3. Gracias por alimentar mi lista de lecturas pendientes ^^

    Me encanta tu reseña y el tono del blog, así que... Cuenta con mis visitas regulares

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  4. Para eso estamos ^^
    ¡Será un placer tenerte por aquí!

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