jueves, 15 de septiembre de 2016

CRÍTICA: Kubo y las Dos Cuerdas Mágicas

No es ningún secreto para los que me seguís por Twitter (y los que no me sigáis hacedlo, ¿no?) que ayer salí maravillado tras ver Kubo y las dos cuerdas mágicas. Y, aunque no me considero ni de lejos un entendido en el mundo del cine, os vengo a traer mi opinión sobre esta película, porque sencillamente me ha enamorado. Sin más preámbulo... ¡Comenzamos!

Kubo y las Dos Cuerdas mágicas



NOTA: No voy a incluir ningún tipo de spoiler en esta entrada e intentaré entrar en la historia sólo para lo imprescindible, pero si estáis interesados en la película os recomiendo, al menos, saltaros la parte en la que hablo del argumento (que viene a continuación). Merece la pena entrar a verla sabiendo lo menos posible.





Kubo es un niño que se gana la vida contando historias. No de la manera tradicional, sin embargo. Valiéndose de su shamisen mágico, hace que el papel cobre vida en una suerte de origami viviente que escenifica sus narraciones. Cuentos sobre samuráis, monstruos y dioses... que, para desgracia del joven, no tardarán en volverse terriblemente reales. 
Cuando, por razones que no vamos a desvelar, su aldea es arrasada por unos siniestros personajes, Kubo emprenderá una búsqueda en la que hallará extravagantes e inusuales compañeros, peligrosos enemigos y las respuestas sobre su propio pasado.


Suena emocionante, ¿verdad? La aventura que emprende Kubo no es sino el clásico Viaje del héroe, pero contado de una forma tan bella y magistral que enamorará a cualquiera con ojos en la cara, (nunca mejor dicho).



¡Por mi honor de samurái de papel! 

No hace falta ser muy avispado para ver que esta película se nutre del folklore y los cuentos japoneses. Y, en mi opinión, de forma magistral. No es una cinta que simplemente se limite a usar estos elementos de forma superficial para colarnos la misma película del año pasado con un envoltorio nuevo. A diferencia de otras (cuyos títulos nos vienen a la cabeza con sólo pensar un poco) Kubo realmente parece una historia sacada de una antigua leyenda japonesa. Su simbología, sus personajes y sus mensajes son realmente propios de la filosofía de estas culturas.

Las lecciones vitales propias de las fábulas orientales también están presentes aquí

El mundo de Kubo es una tierra mágica habitada por dioses, héroes y seres monstruosos que te deja con ganas de saber más sobre su historia. ¿Existen más deidades? ¿Qué son esas estatuas derruidas que aparecen durante toda la película? Un halo misterioso que le sienta realmente bien y le confiere ese aire de parábola tan característico, épico y arcano.

¿Y qué sería de un cuento así sin sus héroes y villanos? Los personajes de Kubo también derrochan carisma. Poseen esa sabiduría japonesa que los convierte en una metáfora en sí mismos, algo que descubres con asombro una vez que ha terminado la película. 

Los personajes de Kubo están realmente vivos, y se les coge mucho cariño.
Todo esto no sería posible sin el enoooooorme trabajo de investigación del equipo detrás de la cinta, que proporciona una inmersión total en este fantástico mundo oriental cuidado hasta el último detalle. Vestimenta, edificios, gestos... todo es realmente impresionante y detallado.



En una época en la que la animación se hace casi enteramente por ordenador, la productora Laika (compañía detrás de Los Mundos de Coraline, por ejemplo) sigue apostando por la técnica del Stop-Motion en sus películas. Una propuesta realmente arriesgada y que no gusta a todos los públicos, pero que acaba luciendo realmente bella e impecable aquí.

Podríamos estar toda la tarde hablando del esfuerzo descomunal que hace falta para sacar adelante una película con tal nivel de detalle (han tardado cinco años en terminarla), pero para eso ya existen mil y un vídeos y making off en Youtube que muestran el tema mucho mejor de lo que yo haría aquí, y que os recomiendo ver una vez hayáis visionado Kubo.

Para o que se rompa o se pierda una de estas piececitas durante el rodaje... Da vértigo sólo de pensarlo.
De un modo u otro, la calidad técnica de la película es sencillamente sobresaliente, sin nada que envidiar a otras cintas que se valen de técnicas más modernas. Paisajes bellísimos (acompañados de una banda sonora genial), juegos de luces y sombras espectaculares o expresiones y gestos realmente conseguidos.


Y, aunque la estética es realmente importante en una película animada, Kubo es mucho más que escenas visualmente bonitas. Porque su historia también posee toda esa magia mítica japonesa de la que os hablaba antes. Aquí narración e imágenes se funden formando un perfecto mecanismo en forma de fábula legendaria a la par que emotiva. Una de esas historias que miras en retrospectiva como un enorme cuento contado durante generaciones.

No es una película hecha para vender merchandasing (aunque yo ya esté como loco por hacerme con alguna figurita para mis estanterías). El mundo, los personajes, su aspecto y su forma de ser están estrechamente vinculados a los mensajes que esta película quiere transmitirnos, pues nada en Kubo es casual.

Aunque tiene partes algo oscuras, es una película disfrutable a todas las edades.


Kubo es una película que habla sobre la familia y la pérdida. Sobre la ceguera a la condición y sufrimiento humano y la desconexión con estas sensaciones dolorosas que muchos se ven obligados a imponerse. Habla sobre la música y las historias, las cuales no acaban, simplemente se suceden las unas con las otras (algo termina, algo comienza, ¿verdad, Geralt?). Es, en resumidas cuentas, una ancestral pero preciosa reflexión sobre lo que nos hace humanos: la capacidad de imaginar, amar y sufrir por ello.

Entrando en una parte más personal, es una película que sencillamente... me ha llegado hondo. La mezcla de tan bella historia con unas imágenes igualmente evocadoras es simplemente sobrecogedora. Viendo Kubo reí, lloré, se me encogió el corazón y reflexioné. Pocas películas han conseguido hacerme sentir de esta manera, experimentar tantas y tan variadas sensaciones en la misma sala de cine. 

En mi opinión una cinta imprescindible y lo mejor que veo en muchísimo tiempo. Imaginativa, preciosa, mágica y épica. Recomendadísima a todo el que ame verdaderamente las historias. Una de esas películas en la que no puedes permitirte perder detalle. Porque si lo haces, aunque sólo sea durante un instante... el héroe perecerá. Así que si tenéis que parpadear... hacedlo ahora.








Como siempre, mil gracias por leerme y dedicarme un poco de vuestro tiempo. No olvidéis seguir el blog si os ha gustado. ^^
¡Saludos y prósperas lecturas (y visionados)! 

6 comentarios:

  1. A mi me fascinó de la película el tratamiento que se hace de la muerte, tema tratado de forma más real y cercana que en otras películas "infantiles".

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    1. Sí, a mí me sorprendió bastante lo que comentas. Es una forma muy oriental de verlo y dota de mayor trasfondo y emoción a la película ^^
      ¡Muchas gracias por leer y comentar!

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  2. Hecho de menos una mención al enorme y magistralmente bien empelado foreshadowing que inunda buena parte de las escenas. Como escritor me emocionó ese aspecto. Por lo demás, todo de acuerdo, es una película perfecta y sencilla, que se atreve a hacer sufrir a sus personajes a un nivel emocional y es cruel sin ser oscura.

    Un saludo.

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    1. ¡No conocía el término en inglés! Pero es cierto lo que dices, hace a la historia más trascendental sin renunciar a su sencillez, como por ejemplo en la escena de la fortaleza abandonada.
      Un saludo y gracias por el comentario ^^

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  3. El domingo pasado pude ir a gozarla al cine, y salí perdidamente enamorado de la película, LAIKA lo ha vuelto hacer de nuevo y a maravillarnos tanto como consiguió con Coraline. Me tuvo la hora y media de metraje plenamente atrapado, alucinado y emocionado, hasta lloré al final. Genial entrada y merecida para este pedazo película. Un abrazo^^

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    1. (Recuérdame que ponga alertas para los comentarios, que éste se me había pasado completamente xD)
      Me alegro de que te haya molado tanto como a mí, es una auténtica preciosidad a nivel visual y sentimental. Diría que es mi favorita de Laika :´)
      Muchas gracias por el comentario, como siempre ^^

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