lunes, 5 de septiembre de 2016

RESEÑA / ANÁLISIS: Las 13 Vidas y Media del Capitán Osoazul

Mentiría si dijera saber cómo empezar una reseña de este libro. En primer lugar porque dudo mucho que pueda ser objetivo. Tampoco podré hacerle justicia. Porque pocas historias han significado e influido en mí tanto como ésta. Cuando fijo la vista en su enorme lomo azul, cuyas esquinas están algo deterioradas debido a los interminables trayectos en mochila desde mi casa al colegio y desde el colegio a mi casa, no puedo sino sentir nostalgia y agradecimiento.
No hay mes que no lo saque de la estantería y lea algún fragmento, sonría ante algún diálogo ingenioso, me quede embobado mirando sus ilustraciones en blanco y negro o simplemente lo sostenga frente a mí, pues todo lo escrito está leído y todo lo leído está escrito.
Es más, qué narices, lo voy a tener al lado mientras escribo esto. Dadme un momento.
Ya está.
Amigos míos, lectores desconocidos de la vasta red: os presento Las 13 Vidas y Media del capitán Osoazul.

Las 13 Vidas y Media del Capitán Osoazul



Pero antes de meternos de lleno en las apasionantes aventuras recogidas en esta obra (sé que lo estáis deseando), permitidme que haga un pequeño inciso sobre el autor. Será sólo un momento.

¿Quién es Walter Moers?


Aunque en nuestro país sea un perfecto desconocido, en su tierra natal , Alemania, es todo un fenómeno de masas. Y no exagero. Todas sus obras han sido éxitos de ventas, a sus presentaciones de libros acuden multitudes, en ocasiones con cosplays de sus personajes, han inspirado películas, series de televisión... ¡hasta hay un musical del libro del que os vengo a hablar hoy!

Moers comenzó su carrera profesional como dibujante de cómics, con un peculiar estilo y un carácter satírico que no conoce barreras. Precisamente esto le ha granjeado multitud de problemas... especialmente al haber parodiado a Hitler en numerosas ocasiones.

Años después aparecía en escena este libro, su primera novela ambientada en el mundo de Zamonia: un continente fantástico y extravagante, lleno de seres peculiares e ilustrado por él mismo.



Todos los libros de Moers están repletos de dibujos así, en blanco y negro. No os engañéis, no son historias infantiles.

Las 13 Vidas y Media del capitán Osoazul (a la que nos referiremos simplemente como Osoazul a partir de ahora) fue un éxito inmediato. Y, sin embargo, Walter Moers se desvaneció del mapa.
Siguió escribiendo, por supuesto, pero dejó de aparecer en público y dar entrevistas.
Las únicas fotos suyas que circulan datan de su época de juventud.

Esto, como podréis imaginar, ha dado lugar a numerosas teorías. Desde que se ve amenazado por movimientos radicales que no ven con buenos ojos sus escritos hasta que, en realidad, Walter Moers es un nombre que engloba todo un equipo de escritores que trabajan codo con codo.

Os dejo un extracto de un programa de Alemania, Auf der Suche nach dem Phantom (que vendría a significar algo así como Buscando al Fantasma) en el que hablan de este tema. Sepáis alemán o no, ayuda a hacerse una idea del "fenómeno Moers". Tenéis un enlace aquí.

Y ahora sí, vamos con la reseña.

Una curiosa biografía ficticia


La historia de Osoazul comienza de una forma poco convencional. Con su nacimiento. Y esto, a primera vista, no tiene nada de excepcional... hasta que descubrimos que el recién nacido se encuentra en una cáscara de nuez y está a punto de caer a un remolino gigante en medio del mar. Pero acaba siendo rescatado por los piratas enanos, una especie de bucaneros diminutos e inexistentes para el resto de formas de vida superiores que le darán a nuestro protagonista una educación marinera (¡Arrr!). Y esto no es más que el primer capítulo del libro.

Comienza así una vida realmente apasionante y llena de aventuras, que el Osoazul del futuro nos relata en primera persona.

La biografía de este oso sirve de pretexto para mostrarnos el enorme y desbordante de originalidad continente de Zamonia. Podría pasarme horas hablando de sus mil lugares y habitantes: del Desierto Dulce y sus tribus nómadas condenadas a tener nombres larguísimos, de los gigantescos bologgs y su costumbre de perder la cabeza (literalmente), de los duelos de Gladiadores Embusteros en la enorme urbe de la Atlántida, de las olas parlantes que vuelven locos a los marineros, del monstruoso buque Molok, del pterodáctilo que salva aventureros en el último segundo llamado Deus X. Machina... Pero, creedme, lo mejor es descubrirlo por uno mismo. Porque esto no es ni una décima parte de todo lo que hay en este libro.




La estructura del libro es bastante lineal. Presentan a Osoazul en un nuevo entorno, surge un conflicto en éste y un desenlace que le hace emigrar a otro lugar. Sencillo pero efectivo.
En mi opinión, es una novela que tiene mucho de autobiográfico, pues tras toda esta maraña de seres fantásticos y enclaves imposibles se dejan ver valiosas lecciones y numerosas experiencias que Moers ha debido vivir a lo largo de los años. 
"Kejejé".

La ciencia zamónica


Si en La Ciudad de los Libros Soñadores y en El Maestro de las Burujas (los otros dos libros de este autor publicados en España) Moers realizaba una alabanza a la literatura y a la gastronomía respectivamente, Osoazul es una oda a la ciencia.

La evidencia más clara de esto es el Diccionario de prodigios, fenómenos y formas de vida de Zamonia y alrededores que requieren explicación, del extravagante Doctor Profesor Abdul Ruyseñor, que nos acompañará durante toda la historia a través de fragmentos explicativos, técnicos pero poéticos, de los lugares y seres que Osoazul va encontrando en sus periplos.

Además el libro nos habla de agujeros de gusano, vórtices dimensionales, paradojas temporales... un sinfín de fenómenos acompañados siempre por el humor satírico de Moers y que pueden ayudar a despertar el interés por estos temas en los lectores más insospechados.

Dr. Prof. Abdul Reuyseñor

Valle-Inclán mezclado con Terry Pratchett


Esta es la descripción que doy cuando alguien me pregunta por el estilo de Moers. Y es que es inevitable mencionar al famoso Mundodisco cuando hablamos de universos de fantasía cómica y satírica. 
Tanto las obras de Moers como las de Pratchett poseen un inusual ingenio nacido del descontento social. En otras palabras: destilan una mala leche disfrazada de genial humor que no deja títere con cabeza. La política, la religión, las grandes corporaciones, lo voluble de las masas... No se salva nadie.


Los nattifftoffes son los políticos por excelencia de Zamonia. Según un viejo proverbio, un nattifftoffe sabe cuando el viento está cambiando de dirección antes de que el propio viento lo sepa. 

Moers me parece más bestia, directo y efectista que Pratchett. De ahí compararlo con nuestro famoso dramaturgo Valle-Inclán. Aunque éste es quizás su libro más suave, en sus otros títulos no falta miseria, sangre y personajes grotescos.

Moers también me parece más minucioso. Si bien el inglés pecaba a menudo de no saber condensar la información sobre su universo, el alemán lo hace de forma mucho más natural y relajada, usando el recurso del diccionario en su propio beneficio.
Porque, mientras que el humor de Pratchett se basaba más en los diálogos, el de Moers se encuentra en el impacto de los propios elementos de Zamonia. Ésta es, además, mucho menos difusa que el Disco, llena de detalles y personajes cuidados con mimo que hacen que sea un mundo verdaderamente vivo. No encontraréis aquí elfos, enanos, caballeros con armadura ni malvados hechiceros. Moers se aleja de la época medieval y los seres fantásticos convencionales creando todo un elenco de razas de animales antropomórficos y seres extraños que enamoran pese a su bizarro aspecto.
El humor negro nunca falta en las obras de Moers

La crítica y sátira de Moers se encuentra subyacente pero a la vista, algo de lo que un niño no se percata pero un adulto sí. Y esto me lleva al siguiente punto del que os quería hablar: No son libros infantiles. Ni siquiera juveniles. Tampoco adultos. Simplemente se disfrutan a cualquier edad.

Unos momentos de dulce nostalgia


Veréis, yo leí este libro muy joven. Era prácticamente un niño. Y me encantó. Me llegó hondo. Años después lo he vuelto a leer y... he visto mil y un detalles que no pillé la primera vez. Pullas y referencias culturales que Moers nos va dejando como miguitas de pan. Y aunque lo he vuelto a disfrutar el doble, creo que todavía hay cosas que se me escapan. Estoy convencido de que dentro de unos años volveré a leerlo entero y descubriré nuevos detalles que me harán esbozar una sonrisa.

Moers es un Michael Ende moderno: posee un dominio del lenguaje que no conoce la mundana barrera de la edad y consigue llegar al corazón de cada lector, tenga los años que tenga, de una forma u otra. Es imposible no leer algún fragmento de Osoazul y sentirse mortalmente identificado al acordarse de alguna anécdota o vivencia pasada.
Leer a Moers es reflexionar. Reflexionar sobre el pasado, el cual no podemos repetir. Lamentable, pero justo. Reflexionar sobre la vida y la muerte, lo que dejamos en las personas y lo que las personas dejan en nosotros. Reflexionar sobre la niñez y la vejez, sobre los sueños y los desengaños, sobre nuestro rumbo vital. ¡Sobre la verdadera aventura! Porque, como diría cierto dinosaurio, la vida es demasiado preciosa para confiársela al destino.




Éste es un libro al que todo el mundo debería dar, al menos, una oportunidad. Os guste la fantasía o no, es la historia de una vida contada como nunca la habéis leído. Con humor. Aventuras. Personajes increíbles. Villanos aterradores. Crítica social de la buena. Emociones fuertes. Bellas reflexiones. Lugares espectaculares. Piratas enanos. Espectros calafateadores. Olas chismosas. Trolls de las Galerías. Cachorros de Welpo. Un enano de la selva tropical experto en artes marciales. Vampiros de malas intenciones. Arena pensante. Enanos mineros alborotadores. Príncipes de otra dimensión. Un tornado eterno. Un espejismo cazado. Un infierno de las Calderas. Amor. Terror. Acción. Salvamentos en el último segundo... No os preocupéis, no os estoy destripando nada. Todo esto aparece en las primeras páginas.


"¡Aquí huele a gennf!"

No sé cómo sería hoy sin Moers. Seguramente alguien muy parecido y muy distinto a la vez. Quién sabe. Pero de algo estoy seguro: si Osoazul y yo no nos hubiéramos encontrado, no estaría aquí hablando de libros. Así que bendito sea el futuro. O el pasado en este caso. Todo es muy relativo. Especialmente cuando caes de cabeza en un agujero dimensional.







Y también muchas gracias a todos vosotros por leerme. Saludos y prósperas lecturas ^^



7 comentarios:

  1. Hola :) Me ha encantado el análisis / reseña. Desde que subiste un día creo recordar unas capturas por las vías twitteras ya tenía en el ojo de mi lista anotado este libro. Me llama mucho esa curiosa comparación Pratchettiana mas brusca que dices que tiene, ese puede gustarme mucho. Un abrazo^^

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    1. ¡Hola Mangrii! Quizás al haber conocido a Moers antes le tengo en más estima que al señor Terry, pero objetivamente me parece más directo. Ya me contarás si lo lees, tiene libros verdaderamente macabros ^^
      ¡Gracias por el comentario! :´D

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  2. Recuerdo la primera vez que vi este libro. Ina yo todavía a la escuela y mi padre lo escogió en una estantería de la librería del aeropuerto y me lo compró. Me enfadé, dado que no me llamaba para anda el libro; pero me recordó que lo tenía que leer primero para opinar.
    Me enamoró. Me llegó hondo y lo releí vez tras vez, incluso en algunos ratos sueltos de los patios del colegio. Un día, se lo presté a una amiga a la que le gustó; pero no le encandiló. El día que me lo devolvió, recuerdo estar haciendo educación física. Dado que tenía la mochila llena, lo guardé detrás de esta enrollado en una chaqueta. Cuando volví no estaba.
    Recuerdo buscarlo con fervor por objetos perdidos, por las mochilas de compañeros y por cualquier lugar. Perder ese libro me dolió en el corazón, y más aún no encontrarlo en ninguna otra librería ni en la biblioteca municipal (donde sí tenían la ciudad de los libros soñadores; que devoré). Leer esta reseña me ha sacado una sonrisa de la cara, porque me ha recordado el cariño que le tuve al libro —y también me ha recordado buscarlo en Amazon como una posesa—. Sin duda, se nota el cariño a la novela.
    Un saludo ^^

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  3. Mi padre me lo regaló unas navidades de niño y recuerdo que la primera impresión no fue en absoluto buena. Pero luego me pasó lo mismo, me llegó al alma. Y te aseguro que tras los años, con su relectura, no decae ni un ápice, es más, mejora.
    Lo conservo como un tesoro, no quiero ni imaginar que pasaría si lo perdiera...
    No puedo sino recomendarte encarecidamente que lo consigas de nuevo y leas los otros libros del autor. Son igualmente mágicos.
    ¡Un saludo y mil gracias por tu comentario! :´D

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  4. ¡Buenas! Acabo de caer en tu blog y definitivamente, me quedo por aquí. Me gusta mucho el estilo que tienes para reseñar, me parece que recreas los conceptos de forma que parece muy sencilla, y eso mola xD

    Me ha gustado mucho la comparación y tal con Pratchett, yo ahora estoy con "Papá puerco" y lamento decir que no conocía ni a este autor ni sus obras... pero me lo apunto completamente. Tiene pinta de ser el tipo de libro que me habría impactado de peque así que estoy deseando echarle un ojo.

    ¡Un abrazo!

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    1. ¡Saludos y mil gracias por comentar! Una de las cosas que admiro de Moers es su capacidad para crear mundos completísimos y originales y hacer que parezca fácil... es un autor sencillamente prodigioso. Si te gusta Pratchett, este señor te va a encantar. Una pena que sea tan desconocido en España y sus libros no se reediten.

      Me alegro mucho de que te guste el blog y, de nuevo, muchas gracias por pasarte ^^

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  5. cuando lo descubrí por primera vez me enamoré ...lo leí tantas veces ,luego tras una mudanza lo extravié,el día de hoy me sorprendieron con un grandioso obsequio, el CAPITÁN OSO AZUL ESTA DE REGRESO EN MIS MANOS,no aquel que se traspapeló en el tiempo ,pero el gran amor de mi marido ha hecho posible el reencuentro, un gran abrazo y gracias por publicar el articulo.

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