jueves, 5 de enero de 2017

Hablemos de: Westworld

"Bienvenidos a Westworld. Vivan sin límites".


En un futuro indeterminado, un grupo de científicos ha desarrollado un descomunal parque temático ambientado en el salvaje oeste, habitado por robots ultra-realistas que desconocen su verdadera naturaleza, ajenos a estar formando parte de una ficción. Pagando un alto precio que sólo los ricos se pueden permitir, se puede entrar en el parque y vivir todo tipo de aventuras, pudiendo matar, violar o hacer cualquier cosa con los androides, pues éstos no pueden dañar a los visitantes.

Y sin embargo, un día, los robots empiezan a fallar.

Esta es la premisa de la última serie de la HBO de la que tanto he estado dando la brasa por Twitter
Y es que, tras estos meses de inactividad total y con exámenes a la vuelta de la esquina, he tenido que sacar un ratito para hablar de Westworld por aquí para estar en paz conmigo mismo. Vamos a ello.




Los fallos en los anfitriones (robots) que mencionábamos antes dan lugar a una crisis interna entre los directivos de Westworld. Se inician todo tipo de investigaciones e intrigas en la sede del parque controlada por el Doctor Ford (interpretado magistralmente por Anthony Hopkins) en las que nada es lo que parece y nadie es de fiar. Sale a relucir por primera vez el nombre de Arnold, el co-fundador de Westworld, muerto en extrañas circunstancias tiempo atrás y que, al parecer, escondió algo en lo más recóndito del parque...

Y tras ese algo parece estar el enigmático "hombre de negro", un veterano y sanguinario visitante del parque que hará lo que sea por encontrar el centro del laberinto, el nivel del juego más oculto de todos y, sin duda, el más mortífero.

Este laberinto parece estar presente en cada rincón de Westworld, especialmente en Dolores, una "joven" anfitriona que encarna a la cándida y arquetípica hija de rancheros. Su camino se cruzará con el de William y Logan, dos amigos que visitan el parque con el aparente pretexto de divertirse.

Y, mientras todo esto ocurre, más robots siguen mostrando conductas poco habituales y parecen empezar a ser conscientes de su "no-humanidad"... Como Maeve, la madame del cabaret Mariposa, que empieza a recordar vivencias pasadas...

Todas estas líneas argumentales se enlazarán las unas con las otras tejiendo una historia verdaderamente sangrienta, compleja y peligrosa.




"Este mundo es como el de ahí fuera, un juego, en el que hay que luchar, conquistar, ganar."


Westworld, como vamos viendo a lo largo de la serie, es el lugar donde los visitantes dan rienda suelta a sus más bajos y repugnantes instintos. La violación, el asesinato, la tortura. Una prisión para nuestros pecados, en palabras de Ford (citando a Shakespeare). Y, a la vez, también revela a cada cual su ser más profundo. Aquí puedes ser quién tú quieras, dice otro de los personajes. ¿Es esto cierto o tan sólo refleja el yo más profundo de cada visitante? Y aún más importante: ¿esto se refleja exclusivamente en los humanos o también los robots experimentan sensaciones similares?

Teóricamente podríamos decir que no; los androides no pueden salir de los arcos argumentales y personalidades creadas por el equipo de narrativa de Westworld. Están destinados a vivir su bucle argumental eternamente, en las historias que han construido para ellos, una y otra vez. Ignorantes a que están condenados a sufrir, ser violados y morir una y otra vez.

Y es que todo en Westworld está programado para ser simple y estereotipado: la damisela en apuros, el sheriff/justiciero recto pero bondadoso,  la prostituta cínica, el forajido badass, etcétera.


"—Siempre me has parecido poco original, un estereotipo... un pistolón, una cicatriz chula y más corto de miras que un perrillo persiguiendo su cola.
Joder, hablas como un hombre harto de llevar las tripas por dentro."

Y es precisamente en este punto donde empiezan a introducirse dilemas propios de un libro de Asimov: ¿son realmente estas ideas programadas fijas? ¿Puede ir su inventiva más allá y tomar verdadera conciencia? Y si es así, ¿en qué se diferencian de nosotros? ¿Por no ser humanos es su dolor y su sufrimiento menos verdadero que el nuestro?

No es casualidad, no.

¿Es la ignorancia de los anfitriones una bendición o una maldición? El Doctor Ford considera, por ejemplo, que la existencia de los robots es más pura que la humana. Prueba de ello es la joven Dolores, que intenta observar el lado bueno de su mundo mientras otros se ofuscan en lo malo, como ella misma dice en los primeros segundos de la serie. Sencilla y controlada, ajena al mundo exterior en el que nada sigue un guión y el azar es demasiado poderoso.

De este caos parece intentar huir el hombre de negro, nihilista hasta la médula, que encuentra (o espera encontrar) en su obsesión por el Laberinto algo que el "mundo de verdad" no le aporta.




"Lo único que nos falta en nuestras tristes vidas: sentido. Que nuestros actos tengan importancia. Aunque eso nos mate".


Cada personaje de Westworld posee su filosofía propia, y cada episodio es una lucha constante entre esos puntos de vista opuestos que chocan encarnizadamente. Los diálogos entre algunos personajes son verdaderos duelos mentales que nos hacen replantearnos si realmente hay una forma de ver las cosas más correcta que otra, o si todas están equivocadas.

La organización en departamentos del parque, por ejemplo, nos muestra la faceta más arrogante y egoísta de los directivos que, literalmente, juegan a ser dioses. Estos individuos se dividen en departamentos: Comportamiento, diseño y narrativa (¡cuenta, no muestres!) diagnóstico... un enorme entramado administrativo en el que realmente pocos se plantean lo retorcido de su profesión. Precisamente aquí nacerán todas esas conspiraciones que mencionábamos antes.

Aunque, sin duda, Westworld es una serie que trata sobre la eterna lucha entre el control (organizativos del parque y narrativas programadas) y el caos (los aparentes fallos de los anfitriones). Y sin embargo, este caos del que nos hablan al final resulta ser una ilusión... argumentalmente hablando, claro. Tras el décimo y último capítulo todo encaja como una compleja maquinaria, una historia calculada al detalle y que asusta debido a la cantidad de campos que abarca.

Desde la filosofía al arte (con referencias constantes a Shakespeare incluidas), donde ningún elemento o frase está ahí por casualidad. Y hablando de arte, mención especial a la apoteósica banda sonora de Ramin Djawadi. Sus piezas simétricas que describen la mente de los personajes (como los de Arnold y Ford, que se complementan a la perfección) son una maravilla. Y qué decir de sus versiones orquestadas y a pianola de temazos de Radiohead, Amy Winehouse, The Animals, los Rolling Stones... cosa que, en mi opinión, cobra un nuevo sentido comprendiendo que todo el parque es un teatro, una broma cruel que los anfitriones nunca llegarán a comprender.


                                          

(Y, aparte de eso, ¿soy el único que flipó con esta pieza?)

Luego tenemos el tema del tiempo. Westworld es una de esas series que nos invita a jugar, nos plantea un rompecabezas al principio caótico (que no complejo) que se irá resolviendo a lo largo de la serie. Personajes que reviven vivencias pasadas (¿o quizás futuras?), flashbacks que no son lo que parecen y demás "trampas" que harán dudar al espectador. Un verdadero laberinto. Si eres de ésos que no soportan que la serie no resuelva los problemas inmediatamente, no te recomiendo ésta. Y aquí viene uno de los puntos negativos, en mi opinión: la mayor parte de revelaciones vienen de golpe en el capítulo final. Cierto es que son diez capítulos realmente bien condensados, pero se logra intuir el intento de "estirar" una trama o arco argumental para que el final sea todavía más apoteósico. Es comprensible y, en fin, supongo que es cuestión de gustos.

Visualmente impecable y con una atmósfera única, Westworld va más allá del western y la ciencia ficción: es una verdadera obra dramática de tono shakesperiano (con los brutales elementos del oeste, remarcando así su decadencia y sensación de catástrofe inminente), una reflexión sobre el dolor porque el mundo no es lo que querríamos y de la búsqueda del verdadero ser que aporte un sentido a nuestras vidas. De como, en el fondo, todos somos un hombre de negro buscando el centro del Laberinto, el caótico mundo en el que nos ha tocado vivir que nos indique el camino a seguir. De cómo huir de lo preestablecido, despertar de ese sueño, y encarar el verdadero caos de la existencia. Rebelarnos, aceptar los fallos y dejar de ser máquinas gobernadas por dioses invisibles, cobardes e inexistentes. Porque, máquinas u hombres, no dejamos de tener dentro esa chispa de humanidad. Podemos cambiar y convertirnos en lo que queremos ser, no en lo que espera el resto. Por nosotros mismos. 

O al menos ésa es la lectura que yo hago.




La entrada me está quedando larga, y aunque es una producción que verdaderamente da para horas de reflexión y análisis de las interpretaciones de los actores, vamos a dejarlo aquí para no entrar en terreno de spoilers.
Sólo espero haber sembrado algo de curiosidad en más de uno por esta historia, que en mi opinión vale mucho la pena.
¡Saludos!



Violents delights have violent ends...



4 comentarios:

  1. Si tuviera que definir a esta serie con una palabra sería: Vicio.
    Su reparto, las interpretaciones, los escenarios y hasta la banda sonora me han tenido con la boca abierta de principio a fin.
    Nunca me ha llamado el género Western, pero esta serie me ha enamorado.
    Un beso
    Lena

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    1. No eres la primera que me lo dice! Sé de mucha gente a la que no le atraía nada el concepto de "cowboys robots" (aunque la serie sea más que eso) pero que ha acabado enganchadísima. Definitivamente es un vicio, sí, y encima de calidad
      Saludos y gracias por el comentario :D

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  2. Esto es lo que servidor va a ver en cuanto concluya con la segunda temporada de Mr. Robot, la cosa promete mucho y bien. Genial entrada :)

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    1. Como he tardado mucho en responder (lo achaco a que me estoy haciendo viejo y se me olvidan las cosas) no estoy seguro si la has visto o no, aunque creo recordar que sí comentaste algo xD. En cualquier caso es una historia enorme, narrada de forma espectacular.
      Gracias por pasarte y comentar! ^^

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